Vuelta de tuerca una tipología bien porteña

Clarín Arquitectura


— Casos en Palermo, Núñez y Saavedra. Tres edificios que reinventan la tipología de los PH.


Paula Baldo

pbaldo@clarin.com


El PH moderno es una tipología que empezó a tomar protagonismo en la salida de la crisis del 2001 como nuevo producto inmobiliario. Por entonces, los estudios de arquitectura generaban su propio trabajo asumiendo el rol de desarrolladores de edificios de poca superficie, una obra que podían afrontar junto a un pequeño grupo de inversores. Estos edificios bajos, con terrazas

y patios que se acercan a la idea de una casa, con la seguridad de una propiedad horizontal y menos expensas, contribuyeron a cambiar la fisonomía de sectores de Palermo, Colegiales, Núñez y otros barrios. Sobre todos, en los que la zonificación de código urbano indicaba el R2b. Una

tipología con calidad espacial que se ajusta perfectamente al frente de 8,66 de los lotes típicos porteños.



Ahora, el nuevo Código Urbanístico ofrece su equivalente en la Unidad de Sustentabilidad de Altura Baja (USAB), una zonificaicón con altura máxima de planta baja y tres pisos (11,20 m), más un cuarto nivel con retiro de 3 metros que no puede ser vivienda ni vendible. Con esto, dos de los edificios elegidos, Melián 3646 (Arqtipo) y Frías 84 (Estudio OMH), ya no se podrían construir el dúplex que abarca el tercer piso y el retiro del cuarto nivel.


Con distintos recursos, los tres edificios buscan captar la mayor cantidad de luz posible entre las medianeras, tener expansiones propias al aire libre y poner el acento en el recorrido desde la calle a la puerta de las unidades con la escalera abierta al patio central como protagonista.

A su vez, las unidades de simple o doble altura se acomodan como en un tetris. No hay una “planta tipo” sino un mix que incluye monoambientes y unidades más amplias, siempre con un grado de indeterminación programática que las habilita como espacios para vivir y/o trabajar.




Palermo


Los departamentos Floralis, en El Salvador 5747, fueron proyectados por el Estudio Abramzon como unidades de alquiler temporario. Se trata de dos volúmenes de viviendas, con cinco

tipologías diferentes, apoyados en el frente y contrafrente de un lote profundo. Ambos volúmenes se conectan por medio de una escalera abierta y puentes. “Entre estos dos elementos surge una grilla vertical con vegetación que cose todos los niveles aportando verde. Este sistema abier-

to genera un vacío central que se une al tejido existente y aprovecha la menor altura de los linderos para captar luz para las unidades”, explican los autores que habitualmente desarrollan edificios de mayor porte aunque con la misma mística.


En la planta baja, el acceso al edificio se ubica en un retiro lateral compartido con el local, que anticipa una sucesión de patios y balconeos hacia el interior. El vacío que vincula los bloques se extiende hasta el subsuelo donde un patio inglés separa el local de los locales de uso común.

En las tres plantas superiores se ubican 11 unidades pensadas para alquiler temporario, por lo cual se le dieron características particulares dependiendo su ubicación y superficie. En el 1° y 2° nivel hay monoambientes y dos ambientes; y en el 3° nivel, unidades de dos y tres ambientes en dúplex con terraza propia.




Una pantalla de acero corten protege la fachada del sol del Oeste. Además de controlar las visuales desde la calle, el plano calado tamiza la luz en las unidades del frente. En contra-

posición, en el contrafrente las barandas de vidrio permiten la apertura hacia el patio de PB con espacios verdes, la piscina y el solarium. Las expansiones y las áreas de uso común se diseñaron para la socialización y para alentar la permanencia. “Desde los balcones con juegos de luces y sombras, los patios con vegetación y materiales con diversas texturas y colores logran espacios cá-

lidos para habitar”, dicen los autores.


Los proyectistas trabajaron dos sistemas cromáticos entendiendo que la materialidad podía darle impronta a cada espacio. Para sumar calidez, se conservó el ladrillo visto de la submuración original en el patio inglés que sube para fundirse en planta baja con el revoque texturado y el ace-

ro corten, todos en el mismo tono.


La paleta de grises aporta tonos fríos en barandas, aberturas y herrerías, para relacionarse con el hormigón visto de puentes, escalera y antepechos. Estas dos gamas se mezclan en el vacío principal donde la luz los une permitiendo priorizar los tonos cálidos a los fríos a medida que avanza el día, dándole un carácter homogéneo al conjunto.





Ficha técnica

Ubicación: El Salvador 5747 Palermo, CABA

Autores:  Estudio Abramzon - Arq. Diego Abramzon

Año finalización: 2019

Colaboradores: Arq Diego Abramzon, Arq Nancy Bossi, Celina Weidmann, Arq Nicolás

Oro, Arq. Belén Britos, Arq. Martín Mastrantonio,, Arq Daniela Venezia, Arq. Carolina Zunino, Arq Luisina Bartolucci,Arq. Mauricio Di Candia, Débora Luna, Olivia Ventrici y Juan Griffi

Asesores. Ing. Carlos Calissano(Estructura), Skin (fachada)

Superficie cubierta. 925 m2

Fotografías: Javier Agustin Rojas.

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Copyright© 2019 por Estudio Abramzon.

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